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El libro bíblico de Daniel describe una figura conocida como Darío el medo, el hijo de Asuero, de quien se dice que fue el que asumió el mando sobre el imperio neobabilónico después de la caída de Babilona ante una fuerza medo-persa (Daniel 5:31). Darío el medo es un personaje principal en Daniel 6, y se dice que la visión de Daniel 9 ocurrió durante su reinado. Sin embargo, surge un problema cuando se intenta identificar a Darío el medo en la literatura extrabíblica antigua. Darío el medo es generalmente considerado un personaje de ficción por la erudición crítica moderna. (Hay unos pocos eruditos críticos que aceptan la historicidad de Darío el medo, pero no muchos). La perspectiva convencional afirma que Ciro el persa conquistó Media alrededor del 553 a. C. y destituyó al último rey medo. Ciro, como rey de Persia, reinó sobre todo el imperio (medo-)persa cuando Babilonia cayó en el 539 a. C. Los eruditos evangélicos de la Biblia han propuesto varias soluciones para armonizar el libro de Daniel con esta versión de la historia, sin embargo, sigue existiendo un cierto grado de insatisfacción con estas soluciones.

Cuando comencé a escribir mi disertación sobre Darío el medo, la discusión académica estaba esencialmente estancada. Ni los eruditos evangélicos ni los críticos tenían alguna idea nueva significativa y ninguna de las partes consideraba convincentes los argumentos de la otra parte. Sin embargo, la mayoría de los eruditos no eran conscientes de que Jenofonte, un historiador griego, describe un rey medo a quien él llama Ciajares (Ciaxares) II, quien se asemeja mucho a Darío el medo de Daniel. La perspectiva de que Ciajares II es Darío el medo fue la interpretación estándar judía y cristiana desde Josefo y Jerónimo hasta Keil en los 1870s, pero fue abandonada después del descubrimiento de inscripciones cuneiformes que parecían respaldar el recuento de Heródoto del ascenso de Ciro, lo cual no permite la existencia del Ciajares II descrito por Jenofonte.

La tesis que yo argumento en mi disertación doctoral del 2014 y libro publicado (ambos titulados Darius the Mede: A Reappraisal [Darío el medo: una revaluación] y disponible en formato pdf aquí y aquí, o como libro impreso aquí) es que Ciro compartía poder con un rey medo hasta aproximadamente dos años después de la caída de Babilonia. Este rey medo es llamado Ciajares (II) por el historiador griego Jenofonte, pero es conocido por su nombre de trono Darío en el libro de Daniel. Ciro no hizo una conquista hostil de Media, no destronó al último rey medo, y no se convirtió en el más alto regente del imperio medo-persa sino hasta después de la caída de Babilonia. Ciro era el corregente de Darío, el rey hereditario del reino de Persia, el príncipe heredero de Media y el comandante del ejército medo-persa, aun así, era Darío quien fue oficialmente reconocido como el máximo poder del reino. Darío murió de muerte natural dentro de los dos años posteriores a la caída de Babilonia, y como él no tenía un heredero masculino y Ciro se había casado con su hija, Ciro heredó su posición luego de su muerte y unió a los reinos de Media y Persia en un solo trono.

Mi reconstrucción del ascenso de Ciro en gran parte está basada en el recuento detallado dado por el historiador griego Jenofonte, el cual concuerda notablemente bien con el libro de Daniel y es respaldado por una sorprendente variedad de otras fuentes antiguas. El recuento del ascenso de Ciro dado por el historiador griego Heródoto, el cual constituye la base para la reconstrucción de estos eventos por historiadores modernos, es una reestructuración legendaria de un mito propagandístico promovido por Ciro como medio de legitimización de su conquista en la mente de una población babilónica hostil. Las referencias en textos cuneiformes a Ciro (y a su hijo Cambises) como “rey” poco después de la caída de Babilonia pueden ser fácilmente explicadas a través de una corregencia que duró hasta la muerte de Darío el medo/Ciajares II.

Los principales argumentos de apoyo hechos en el libro incluyen los siguientes:

  1. Se había descubierto que la confiabilidad histórica de la Ciropedia de Jenofonte es mucho mayor que la que sostiene el consenso erudito actualmente. (Steven W. Hirsch, un erudito de Jenofonte, también argumenta a favor de una perspectiva mucho más alta sobre la confiabilidad histórica de la Ciropedia). Se encontró que Jenofonte era históricamente creíble, y superior a Heródoto, con respecto a sus relatos de la crianza real de Ciro, la existencia de Belsasar, la existencia de Gobrias y el matrimonio de Ciro con la hija de Ciajares.
  2. La inscripción de Behistún de Darío Histaspes (“Darío I”) manifiesta que dos medos, quienes lanzaron rebeliones en contra de Darío en momentos separados, lo hicieron basándose en (presuntas) falsas afirmaciones de ser parte de la familia de Ciajares. El hecho de que ellos afirmaran tener una relación con Ciajares, en vez de con Astiages, es evidencia de que Ciajares II realmente existió y que fue el último rey medo.
  3. La adopción de “Darío” y “Asuero” (= Jerjes) como nombres de trono de los primeros dos reyes persas en la dinastía que siguió a la de Ciro es evidencia de que fueron usados como nombres de trono por reyes de una dinastía anterior. Esto es una evidencia indirecta de que en realidad hubo un rey medo llamado “Darío” y otro llamado “Asuero” como los presenta el libro de Daniel (Daniel 9:1). El uso de nombres de trono por los reyes persas también proporciona plausibilidad a la sugerencia de que el nombre de pila de Darío el medo era “Ciajares”.
  4. Hay fuerte evidencia histórica de que los medos y los persas habían formado un gobierno aliado, y por lo tanto la historia de Heródoto sobre cómo Ciro había subyugado a los medos y depuesto al último rey medo es históricamente imprecisa. Jenofonte y Heródoto están de acuerdo en que el rey medo Astiages entregó a su hija Mandane en matrimonio con Cambises I, quien era el rey de los persas. En el contexto del antiguo Oriente Próximo, matrimonios así representaban la formación de alianzas políticas y parece que Astiages hizo una alianza así con Persia con miras a frenar la hegemonía de Babilonia. Un pasaje en el Persae de Esquilo está anotado en el capítulo 4, el cual presenta a Astiages como fundador de la alianza, aunque sin mencionarlo directamente. El capítulo 3 menciona textos bíblicos que describan a los medos y persas gobernando su imperio en conjunto, y también menciona evidencia arqueológica que representa a los medos como socios principales e iguales, en vez de sus vasallos.
  5. La estela de Harán, la cual es una inscripción de Nabónido, menciona a un cierto “rey de las tierras de los medos” junto a los reyes de Egipto y Arabia como los enemigos principales de Babilonia. Esta inscripción fue producida varios años después de la supuesta conquista de Media por Ciro, y por lo tanto parecía indicar que Ciro no depuso al último rey medo.
  6. El historiador Beroso, cuya historia del imperio neobabilónico es bien respetada pero pobremente preservada, se refiere a las acciones de un “rey Darío” no especificado poco después de la caída de Babilonia. La versión convencional de la historia de este periodo no reconoce a ningún “rey Darío” tan temprano.
  7. Valerio Harpocración, un investigador profesional y lexicógrafo de la biblioteca de Alejandría, afirma en una obra léxica que había un rey del imperio medo-persa llamado “Darío” quien reinó un tiempo antes de Darío Histaspes. Una vez más, la versión convencional de la historia de este periodo no tiene explicación para este “Darío”.
  8. El dramaturgo trágico griego Esquilo, quien escribió antes de Heródoto, describe dos reyes medos quienes precedieron a Ciro como gobernantes del imperio medo-persa. Aunque Esquilo no nombra a estos dos reyes, el presenta al primero como el fundador de la dinastía, al segundo como su hijo y el rey que estaba en el trono cuando Babilonia cayó, y al tercero, Ciro, como el sucesor natural del segundo rey. La historia convencional de este periodo no reconoce a este segundo rey medo.

Los eruditos tienden a ser escépticos cuando se les presentan nuevas teorías, y con justa razón. Mi propio comité de disertación en el Seminario Teológico de Dallas estuvo bastante escéptico cuando propuse este tema. Sin embargo, después de una investigación exhaustiva en los textos de fuentes primarias del periodo, la evidencia que respaldaba la descripción de Jenofonte de un rey medo reinando en paralelo con Ciro, y que correspondía a Darío el medo de Daniel, fue convincente. Hasta ahora, mi trabajo ha sido bien recibido por eruditos evangélicos de la Biblia, varios de los cuales me han comunicado que ahora abogan por mi posición. Algunos otros me han dicho que mi trabajo los ha incitado a comenzar sus propios proyectos de investigación en textos comerciales babilónicos o temas relacionados. Los eruditos evangélicos parecen estar muy contentos de tener una nueva solución al problema de Darío el medo que encaja bien tanto con el libro de Daniel como con la literatura extrabíblica antigua. Es mi esperanza que la evidencia para identificar a Ciajares II con Darío el medo no solamente revitalizará la discusión académica sobre Darío el medo, sino que también esto creará un cambio significativo en la forma en que el ascenso de Ciro al poder es entendido por historiadores del imperio neobabilónico y el imperio medo-persa. Para concluir, presento una lista de referencias a mi libro o disertación en artículos académicos y fuentes en línea, comenzando con unas cuantas obras adicionales mías:

  1. Después de haber publicado mi disertación, hice una presentación sobre Darío el medo en la convención anual de 2015 de la Evangelical Theological Society, “Darius the Mede – The Evidence for Identifying Him with Xenophon’s Cyaxares II”.
  2. Fui coautor de un artículo con Rodger Young, “The Remembrance of Daniel’s Darius the Mede in Berossus and Harpocration”, el cual fue publicado en la edición julio-septiembre 2016 de Bibliotheca Sacra. Este artículo fue brevemente reseñado por Brian Collins en su sitio Exegesis and Theology.
  3. Fui el creador principal del volumen de Daniel de la Photo Companion to the Bible (BiblePlaces.com, 2019). Este volumen puede ser consultado para fotografías que ilustran la arqueología del libro de Daniel. Una fotografía que es relevante para el tema de Darío el medo es la que se muestra en la parte superior de este artículo, la cual es un relieve tallado en Persépolis que representa a los nobles medos y persas como iguales en estatus.
  4. Mi disertación fue revisada favorablemente por Benjamin Noonan en la edición de junio del 2015 de The Journal of the Evangelical Theological Society (página 386 de reseñas de libros).
  5. Kirk MacGregor sigue mi línea de argumentación en las páginas 51-54 de su artículo en Journal of the International Society of Christian Apologetics de abril del 2016, “A Contemporary Defense of the Authenticity of Daniel”.
  6. Paul Tanner favorece la identificación de Darío el medo con Ciajares II, y él incluye una extensa argumentación en su comentario sobre Daniel en la serie Evangelical Exegetical Commentary; ver también su reseña de mi libro en Amazon.
  7. Christian Varela ha escrito un artículo extenso en español, “Un Análisis De La Identidad De Dario El Medo del Libro De Daniel” (páginas 324-53 en El Pueblo del Pacto: Hechos Destacadas de la Historia de Israel). Varela cita mi libro ampliamente mientras argumenta desde una perspectiva adventista que Darío el Medo debería ser identificado como Ciajares II.
  8. James Bejon tiene una extensa discusión sobre Darío el medo en su comentario en línea sobre Daniel (Apéndice 5, comenzando en la página 9).
  9. Referencias a mi trabajo han aparecido en varios sitios web cristianos, como la página de Thomas Ross sobre mi libro en su sitio web apologético, el artículo del blog de Peter Goeman, el artículo de Kyle Pope en Focus Online, la referencia de John Oakes en su sitio web Evidence for Christianity y el link del sitio web de Daniel Prophecies de Eddie Van Gent.